Para nadie es un secreto que Nicolino Locche fue el ídolo más popular que tuvo el boxeo argentino. Su figura tomó dimensiones insospechadas a partir de aquella obra de arte que significó su coronación como campeón mundial welter juniors al vencer en soberbia actuación al hawaiano-japones Paul Fuji. Sin embargo hay un púgil que sin haber sido nunca campeón de nada (ni siquiera nacional) pudo alguna vez disputarle esa idolatría al gran "Intocable" de Mendoza. Ese fue "La Pantera Tucumana", Horacio Saldaño. Cuando se hable de campeones, su nombre nunca va a aparecer. Pero cuando se hable de ídolos, púgiles amados por el público, el suyo estará al lado de los más populares de la historia.(*) Extractado de boxeando.com
Le discutió a Locche el cariño del público
Por Enrique Sánchez, Periodista (*)